El corazón de una minera artesanal.
En las alturas de Arequipa, donde la tierra parece inquebrantable y el sol no descansa, la minera artesanal Rosa Llamoca (38 años) trabaja para construir los sueños de sus dos hijos. Ella es madre soltera, viene de Majes, Pedregal y ha encontrado en los áridos cerros de Calpa un empleo que le permite dar educación y vivienda a sus pequeños.
Ella es una pallaquera —así se les denomina a quienes seleccionan minerales a la intemperie— y gracias al Reinfo, puede operar legalmente, facturar y pagar impuestos, demostrando que su esfuerzo es digno y legítimo.
Sin embargo, el próximo 31 de diciembre el Reinfo podría expirar, dejando a Rosa y a miles de mineros artesanales en un limbo. Sin este registro, perdería su sustento y, con ello, la posibilidad de sacar adelante a su familia.